jueves, 28 de julio de 2011

Wanted: Habitación individual

Muchos estaréis acabando de planificar vuestras vacaciones, otros ya lo habréis hecho. Y lógicamente habréis sopesado diferentes opciones para los destinos, los alojamientos, los desplazamientos, etc.
Como cualquier hijo de vecino, también yo me he entregado a la ardua tarea de preparar unos días de vacaciones. Me gusta viajar solo, y siempre me encuentro con la puñetera mierda  de suplemento individual.
Entiendo que un hotel tenga un precio estipulado por habitación. Y que cuando el precio de la misma se reparte entre dos sea mucho más asequible que si lo paga solamente una persona. Lo que me da rabia es que no tengan habitaciones individuales. Habitaciones pensadas para la pernoctación de una sola persona. A un precio acorde a esta opción.
Hace años, me consta que si las había. Pero de un tiempo para acá las han borrado del mapa, orientando los servicios del hotel a parejas y familias. Los separados, viudos y solteros no existen.
Total. Que las vacaciones en solitario sale por un puto pico

viernes, 15 de julio de 2011

Anarquía a dos ruedas

A las horas que llego a casa, no suelo tener problemas para aparcar. Todo lo contrario. Eso sí, como llegue más tarde, me resulta casi imposible.

Por este motivo me suelo fijar en cómo y dónde aparca la peña que vive por aquí. Y fijándome, he ido encendiéndome con un tema. Las motos.

En las ciudades y pueblos hay un número determinado de plazas de aparcamiento para coches y un número determinado para aparcar motos. Así que la cosa queda bien delimitadas. Si un coche aparca en un aparcamiento para motos, multa al canto. ¿Pero que pasa cuando hay una moto en un aparcamiento para coches? Pues no pasa nada.

Tampoco pasa nada cuando se deja la moto encima de la acera. Da lo mismo el tamaño que tenga esta, el urbano de turno pasa de ella. Eso si, como dejes el coche encima de la acera, multa que te crió.

Me parece justo que cuando un coche está en el sitio que no corresponde, lo sancionen. Pero también quiero que hagan lo mismo con las motos. Y que dejen de tener un trato diferente porque el ayuntamiento quiera promover la movilidad mediante este tipo de transporte.

jueves, 16 de junio de 2011

Aparcamiento de palabras carcas

Hace ya un tiempo, me he dado cuenta que tengo una manía que quiero erradicar y no puedo. Uso mucho el “Okey”. No en su versión gesticular, sino en la verbal. No me gusta como suena, parezco un pijo remilgado. Además desentona en una frase en castellano.
Pensando en eso he llegado a una conclusión sobre esas palabras importadas que usamos comúnmente en nuestras vidas cotidianas. Les han robado la identidad a unas palabras que ya existían anteriormente. Son unas okupas con formas de letra (cosa curiosa, porque los okupas si de algo no saben es de letras…). Empiezo a odiarlas. Las muy hijas de puta han llegado con sus aires de progreso e innovación y han doblegado a las de toda la vida.
Por ejemplo Parking (está incluso en los diccionarios de castellano). Es una palabra que se usa muchísimo más que la palabra en castellano que ya existía: Aparcamiento.  Público o privado. Pero aparcamiento, joder.
Entiendo que las lenguas evolucionan con el paso del tiempo, y que así debe seguir siendo. La lengua que hablamos actualmente es el resultado precisamente de adaptar continuamente los usos de la misma por las diferentes generaciones. Aún así, me da rabia. Es lo que hay.
Por cierto. Aunque me de rabia, puedo aceptar que se tenga que adatar la lengua al uso que le da la gente. Lo que no puedo aceptar es que ningún gobierno intente legislar sobre ella.

jueves, 2 de junio de 2011

Silencios complices

Hay un tema en el que todos estamos de acuerdo. La repulsa total a la violencia machista. Digo todos aunque soy consciente de que hay excepciones. Una pequeña minoría de bestias malnacidas que maltratan a sus compañeras sentimentales. Se que hay muchos tipos de violencia machista. Pero hoy voy a centrarme en esta. El asesinato.
Como digo, todos estamos de acuerdo (o casi todos). Así que este artículo no va sobre eso. Va sobre los borregos que callan. Vecinos, amigos, incluso hijos. Testigos todos ellos de de las hábitos de maltrato. Y callan. Y con su silencio, condenan a la víctima a vivir sin ninguna chispa de vida. A vivir hasta que su verdugo decida.
Acabo de ver en televisión el último caso. Y me indigna ver como el entorno de la pareja da todo tipo de detalles sobre el asunto. Al parecer todos estaban al corriente de lo que ocurría en esa casa. Además lo han adornado con frases como “Se veía venir”. Manda narices!! Lo veían venir y aún así ha sucedido. Lo veían venir y han dejado que suceda.
Un pueblo de 6000 habitantes. Según ellos muy consternados todos con el asunto. Incluso han hecho un paro para guardar cinco minutos de silencio. Seguro que la víctima allá dónde esté se lo agradece enérgicamente. Cinco minutos de silencio ni más ni menos…. Idiotas. Habría servido solo un minuto de sonido. El de la voz de uno solo de ellos denunciando ante las autoridades.
Su silencio no la ha matado. Pero ha sido clave para que suceda.